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¿Qué sucede si mi bebé no pasa la evaluación auditiva inicial?

Si su bebé no pasa la evaluación auditiva al nacer, esto no necesariamente significa que es sordo o hipoacúsico. El líquido o el unto sebáceo dentro de la oreja del bebé, por ejemplo, o el exceso de ruido en la habitación, pueden afectar los resultados. De hecho, la mayoría de los bebés que no pasan la evaluación auditiva de recién nacidos tienen audición normal. Pero para estar seguros, es sumamente importante hacer más pruebas.

Si el audiólogo del bebé confirma cambios en la audición, el tratamiento y la intervención temprana con un equipo de profesionales debe comenzar lo antes posible. Hay estudios que demuestran que su bebé tendrá las mejores posibilidades de desarrollar lenguaje hablado, a la par de otros niños de su edad con audición normal, si los cambios en la audición se descubren y comienzan a tratarse antes de los 6 meses de edad. Cuanto antes, mejor.

Además de su pediatra y el audiólogo, todo bebé sordo o hipoacúsico deberá recibir la atención de un otorrinolaringólogo pediátrico que se especialice en la mecánica del oído. Además, su pediatra le recomendará consultar a un oftalmólogo pediátrico, porque algunos niños podrían tener también problemas de visión y los niños sordos o hipoacúsicos dependen de la visión para el desarrollo del lenguaje. Muchos niños, además, se atienden con un genetista para determinar si existe una causa hereditaria de los cambios auditivos.

El audiólogo, junto con el otorrinolaringólogo, le dirán qué tipo y grado de cambio auditivo tiene el niño y qué puede hacer a continuación.

Algunos bebés pueden desarrollar pérdida auditiva más adelante durante la infancia. Entre las causas de pérdida de audición de aparición tardía o progresiva pueden incluirse la genética, infecciones de oídos frecuentes, otras infecciones como sarampión o meningitis, una lesión en la cabeza, exposición a niveles perjudiciales de ruidos fuertes y el humo de segunda mano. Los recién nacidos que necesiten un período prolongado de atención intensiva neonatal también corren un mayor riesgo de sufrir pérdida de audición más adelante.